get a job
He estado en 3 entrevistas de trabajo en mi vida. En las 3 he mentido. En una porque quise, en las otras dos porque se me salió. Es imposible no hacerlo, uno se siente lo peor del mundo tratando de vender lo invendible, haciendo resaltar cualidades que uno no tiene o tiene a medias, exagerando, haciendo parecer serio y comprometido un trabajo al que iba a puro tontear, demostrando preocupación por cosas como la resiliencia, el inglés fluido, los estudios, la responsabilidad. Si supieran. Si supieran que no tan en el fondo no soy más que una mentirosa por conveniencia con cara de buena y pelo largo. Supongo que lo saben y eligen al que miente mejor.
La verdad no me veo en ninguno de los trabajos a los que apliqué. Dos de tres eran completamente aburridos, 3 eran mal pagados y explotadores. Dos de ellos eran en oficinas con tanta luz como un tubo fluor y tan bonitas como un panel acolchado gris. (Btw, por qué son acolchados? Para que no te duela tanto cuando te pegas cabezasos de lo aburrido que estás en tu trabajo mal pagado?)
Mi experiencia en el alocado mundo de las entrevistas laborales me dice que lo que vale, mucho más que los estudios y los conocimientos, es ser simpática. Y lamentablemente no lo soy.